Visitando el Museo de los Niños
Después de varios años de no asistir al museo de los niños
volver representa un nuevo punto de vista del lugar, talvez la brecha de los
años logra marcar una diferencia ya que se adquiere madurez y se ve el mundo de
una forma más critica y analítica, pues con respecto a esto es que puedo decir
que el museo de los niños no me parece tan solo de los niños, jóvenes y adultos
pueden disfrutar también de la información y los métodos que ahí se aplican,
además representa una buena herramienta para educadores ya que proveen de
conceptos e ideas aplicables a la enseñanza en escuelas y colegios.
Posiblemente la mayor cualidad del museo es lo que yo explicaría
de esta forma. Cuando escuchamos la frase: aprender jugando, partimos de la
palabra aprender, entonces deberíamos adaptar el juego para aplicar los
contenidos, lo cual no está mal, pero si le damos vuelta a la frase y decimos:
jugar aprendiendo, el enfoque cambia, y personalmente creo que ahí está la
importancia del museo. Porque primero jugamos y después casi sin notarlo aprendemos,
ciertamente generalmente los niños asisten al museo por iniciativa propia.
Entonces como educadores deberíamos tomar en cuenta varios
conceptos y enfoques vistos en el museo.
Una situación muy importante como nos comenta Ángel Gómez es
que la información que brinda el museo a los participantes es sustancial y
efectiva, es decir que carece de los detalles que acompañan a la información
pero no que no forman parte de su contenido, y se mantiene lo más importante
logrando una mejor absorción e interés. Entonces se puede pasar varias horas
recibiendo información sin que esta sea tediosa para los alumnos.
Analicemos lo visual, uno de los grandes obstáculos de la
educación es la falta de interés, pues colores, objetos brillantes, carteles,
texturas, entre otras; son herramientas a utilizar dentro de la educación, y no
solo se deben utilizar con niños como generalmente se piensa en la actualidad.
Podemos mencionar varios ejemplos como la decoración del lugar, la vista de
lejos nos presenta un castillo, un lugar presente en los cuentos de hadas,
leyendas e historias de aventura, la ambientación de los trabajadores alimenta
la ilusión con sus vestimentas y demás
decoración, atrayendo la atención de forma inmediata. Otro buen ejemplo es La Casa de las Torrejas, conocida
como casa inclinada, donde la variación
de colores engaña la vista haciendo a
dos habitaciones parecer de diferente tamaño pese a que en realidad
tengan las mismas dimensiones y su inclinación demuestra una la barrera entre
lo visual y el cerebro, dejando demostrado la gran importancia que le damos a
este sentido. La atención a los detalles también es muy importante, esto es lo
que nos transporta a diferentes lugares, por ejemplo el hombre que canta en la
casa aborigen, donde a muchos nos logró engañar un parlante escondido con dicha
voz, o el estar dentro de la nave espacial y ver el espacio en las pantallas o
incluso ver como se cree verían las moscas. Además de todo esto los caminos
están marcados con indicaciones fáciles de seguir y la ambientación de cada
lugar es bastante apegada a los reales, como la casa caribeña, beneficios y
demás.
Con respecto a lo visual también quisiera manifestar que en
la sala que exhibía los tipos de bosques y demás se encontraba un mapa de la
zona montañosa costarricense, y que dicho mapa mostraba una orientación
diferente a la utilizada comúnmente, es decir con el norte en la parte
superior, si bien la orientación es una convención social, me parece importante
mantenerla al tratar con niños para así no crear confusión pues están teniendo
sus primeras experiencias al respecto.
Hablemos ahora de uno de los puntos más importantes
desarrollados en el museo, el aprender por medio de las experiencias, el sentir
o estar en dichos lugares a los que podríamos llamar virtuales ya que no son
reales. Uno de los más llamativos es sin duda el terremoto, los asistentes
pueden experimentar el estar en un sismo superior a los 6 grados en la escala
de richter (según un trabajador del museo) y vivir en carne propia la cantidad
de energía desprendida en estos fenómenos naturales, de igual forma como
mencionaba anteriormente las casas de la era colonial nos transporta, e incluso
el recorrido representa una línea de tiempo donde se iba desarrollando la
población. Experimentar el efecto de la vista en la casa de las torrejas es una
de las sensaciones más llamativas puesto la vista engaña al cerebro y el mismo
intenta corregir la postura como un reflejo. De forma general el museo refuerza
mucho esta forma de aprendizaje en un ambiente donde tocar, manipular y
experimentar está permitido, y en muchas ocasiones es necesario para activar
artefactos y presentaciones en las salas.
El uso de la tecnología esta muy presente en las diferentes
salas, donde pantallas, computadoras y luces están encargadas de formar la
mayor parte de los juegos y actividades. Detrás de cada juego se encuentran
artefactos tecnológicos demostrando el gran aporte de las tecnologías a la
educación, e integra a las jóvenes en un mundo donde es prácticamente imposible
no utilizar dichas tecnologías, además salas como la que habla del espacio y
las naves espaciales expresan la importancia que tienen en el campo de la
investigación. La tecnología ha sido marcada con la indiferencia y ha sido
atacada por su peligrosidad de algunos contenidos y porque su exceso afecta la
salud de las personas, ya sea por sedentarismo, problemas de la vista o demás.
Pero por medio de las diferentes salas del museo se manifiesta que se pueden
crear ejercicios interactivos y con un buen manejo se puede generar aspectos
positivos, nuevos enfoques y facilidades tanto para los estudiantes como para
los educadores.
En conclusión el museo de los niños provee a niños, jóvenes
y adultos de una experiencia de aprendizaje poco común en la educación
Costarrisence, en un generador de pensamiento que mantiene el interés de
principio a fin y hace de la visita algo profundo y difícil de olvidar, y
además pese a su enfoque hacia los más pequeños no limitan los contenidos para
ser más simples, si no que modifican los métodos para hacer los contenidos más
simples. El museo debe representar para los futuros y actuales educadores una
herramienta para la enseñanza de las instituciones.
Una muestra de la magia del Museo de los Niños
Iluminación del museo de los niños, como todas las navidades
se reúne gran cantidad de gente a observar este espectáculo el cual tiene gran
significado para los costarricenses.